MUJER Y MADRE TRABAJADORA. Con motivo del 8 de marzo.

MUJER Y MADRE TRABAJADORA. Con motivo del 8 de marzo.

 

La efeméride que conmemoramos es importante. Pero mañana tambien lo será. Las mujeres han trabajado durante toda la historia de la humanidad, en el campo, las fábricas y en el hogar y la gestión de los hijos. Es ahí donde el otro sexo flaquea y avanza renqueante hacia su plena asunción de responsabilidades.

Es muy importante que facilitemos, toda la sociedad, la igualdad de oportunidades real a las mujeres. Que puedan acceder al mercado laboral, a la formación y a los puestos de dirección o cuadros medios sin barreras reales o inventadas.

Pero la vida de las personas y de las familias no es sólo la parte dedicada al trabajo como proceso generador de ingresos. Y es en esta parte de la vida en la que ponemos el foco.

Tan importante es el trabajo pagado como atender el hogar familiar o la crianza de los hijos. Y no estamos valorandolas de la misma manera. Actualmente, en castilla-la Mancha el conjunto de la sociedad se sostiene en un trabajo poco valorado y nada remunerado realizado casi en su totalidad por mujeres. Y al no ponerlo en el mismo plano lo minusvaloramos o ignoramos directamente.

Y esto se agraba en el caso de las madres de familia numerosa. La elección o la circunstancia por la que acceden  a esta condición no importa. Lo que importa es que nos estamos beneficiando, toda la sociedad, del aporte que las familias con hijos hacen. Futuro. Pero el coste económico y social no lo pagamos todos.

Cuando una madre dedica tiempo a la atención del hogar o de sus hijos (no hablo de lavar y cocinar) hablo de ocuparse de la educación y la formación de los niños que serán la sociedad de mañana, genera un valor económico que nos cuesta reconocer.

La medida que ha entrado en vigor este año por la cual las madres con dos o más hijos ven aumentada su pensión al acceder a la jubilación es buena. Pero deja en la estacada a las madres con un hijo y a aquellas que, por la crianza y atención de los niños no han trabajado fuera del ámbito familiar. Y no han podido hacerlo por el diseño de sociedad que nos hemos dado. Un diseño anticonciliación y que no valora de igual manera trabajos que son igual de necesarios y útiles.

Si celebramos el día de la mujer trabajadora. Pensemos en todas las mujeres que trabajan dentro y fuera de casa. Y empujemos todos, cada uno en su ámbito grande o pequeño,  para que la sociedad que diseñamos sea de todos y para todos.

ATFAN